TESTIMONIOS
La misionera Claretiana
Soy misionera Claretiana, trabajo en Gabón desde septiembre de 1988. Estoy en Franceville desde 1996 trabajando en un complejo educativo que recibe alumnos de enseñanza preescolar y primaria. Descubrí la Eufonía Gestual a mi paso por Costa de Marfil, a donde llegaba desde Brasil en mayo del 2004, donde había tenido la ocasión
de participar en un curso de masaje titulado: “Tira dor” lo que quiere decir retirar el dolor, basado en métodos orientales. Había tenido también ocasión de conocer un poco la digitopunctura. La Eufonía Gestual me interesó mucho. Encargué las cintas de vídeo y comencé a practicar con ellas. En septiembre del mismo año tuve la ocasión de volver a Costa de Marfil y pude
practicar dos sesiones con la Sra. Hortense Bernon.
Son algunas frases compartidas por los participantes. Personalmente me encuentro muy bien con este método, experimento una neta mejoría de mi salud. Es por esto que intento promocionarlo a otras personas.
En el mes de agosto y a principios de septiembre 2005 tuve de nuevo la oportunidad, una vez más, de participar en las sesiones practicadas en Abidján. Dándome cuenta de los beneficios experimentados, lo propuse a los profesores de nuestro establecimiento. En el mes de octubre de 2005 comenzamos a practicar una sesión cada 15 días. Pude también captar el interés de un grupo de profesores de un organismo católico que se encuentra no lejos de nuestro establecimiento.
Con ellos comenzamos el 3 de marzo del 2006.
Son algunas frases compartidas por los participantes. Personalmente me encuentro muy bien con este método, experimento una neta mejoría de mi salud. Es por esto que intento promocionarlo a otras personas.
Como una Gaviota
Esta pequeña gaviota te quiere hablar de toda la felicidad que me has aportado a lo largo de este año, tanto en los cursos como en los períodos de prácticas. Para mi, representas este pájaro espléndido que desciende del cielo sin tener en cuenta el tiempo que canta sobre la tierra y sobre los corazones, el espíritu y el cuerpo; que los reconforta siempre con tanta paciencia, con la sonrisa y con todo lo que mi corazón no puede transcribir.Enfermo del corazón, paralizado a los 22 años, embolia pulmonar a los 26 años, toda clase de problemas cardíacos y más, condenado varias veces por la medicina, edema cardíaco y pulmonar a los 50 años, y seis meses después una ruptura de aneurisma con ataque cerebral y hemiplejía orales. Conocí el reiki en el 95 con un maestro que enseñaba esta energía divina que me aportó mucho. Pero sentía desde hace 2 años una aspiración hacia la calma y la serenidad tal como había vivido durante mi tierna infancia.
La respiración y los ejercicios de la Eufonía Gestual me aportan una total confianza en mi y una calma interior. Gracias Verónica, y a aquellos que te han enseñado y que conozco y a aquellos que no conozco. Y como tu bien dices, todo esto lo enseñas con el corazón, y es de la misma manera que yo encuentro este amor universal. Buena continuación para ti y todos los que te rodean sin olvidar la familia universal que es Una en el Amor y la luz de todo lo que recibimos.
