EL YOGA DERVICHE
Eufonía Gestual del Samadeva
El Yoga Derviche o Eufonía Gestual de Samadeva es una práctica psico-corporal suave, inspirada en la Ciencia de los Movimientos, (técnica transmitida desde hace siglos por algunas hermandades derviches) y también en el Yoga, el Tai chi chuan y en algunas técnicas más modernas como la Euritmia o el Stretching.

Tiene efectos muy saludables sobre el funcionamiento de los órganos, sobre el estado muscular, la concentración, la memoria, y sobre el equilibrio físico y psicológico en su conjunto. Más allá de la percepción que de ello tenemos, nuestros movimientos y nuestros gestos son la expresión de nuestras emociones y de nuestros impulsos fundamentales; e inversamente, ciertos movimientos influyen sobre nuestros humores.

Tiene efectos muy saludables sobre el funcionamiento de los órganos, sobre el estado muscular, la concentración, la memoria, y sobre el equilibrio físico y psicológico en su conjunto. Más allá de la percepción que de ello tenemos, nuestros movimientos y nuestros gestos son la expresión de nuestras emociones y de nuestros impulsos fundamentales; e inversamente, ciertos movimientos influyen sobre nuestros humores.
La práctica de los movimientos eufónicos transforma el contenido de nuestro inconsciente, armonizándolo. Los efectos de la tensión inducidos por la vida moderna disminuyen, el funcionamiento de los distintos órganos se regula, la capacidad de concentración, coordinación y memoria mejoran notablemente. Aquél que practica el Yoga Derviche, si lo desea, empieza a vislumbrar la propia manera de funcionar con el fin de avanzar hacia un verdadero autoconocimiento.
Esta práctica de atención permite reducir el nivel de nuestros dolores físicos y psicológicos. El Yoga Derviche (Eufonía Gestual de Samadeva) proviene de sabidurías antiguas, que integraban cuerpo, inteligencia, amor y espiritualidad. Fruto del trabajo de Ennea Tess Griffith con médicos, terapeutas, profesores de Yoga y también con los maestros de danza derviches, el Yoga Derviche es una verdadera “enseñanza” del ser en su totalidad. Muestra la forma de volverse atento a uno mismo, a los otros y al mundo que nos rodea. El practicante descubre así su modo de funcionar, para ir, si lo desea, hacia un verdadero autoconocimiento de sus mecanismos físicos, emocionales y mentales.
En cuanto a la práctica de la Eufonía Gestual, cada uno la desarrolla a su ritmo y según sus capacidades, concentrándose sobre el momento presente, aprendiendo a observar los mecanismos internos, a escuchar y aceptar, sin forzar, ni compararse o juzgarse. Estos movimientos pueden practicarse a cualquier edad, sin precisar ninguna exigencia física particular.
De acuerdo con las capacidades y morfología propias, entrar en el ritmo y la postura adecuados de los movimientos del Yoga Dervich, permite reencontrarse con el ritmo vital del cuerpo físico, reducir el cansancio, mejorar el funcionamiento de todos los sentidos y permitir a los centros energéticos del cuerpo (meridianos, chakras, nadi, lataïf…) recoger mejor las energías internas y externas para una mejor presencia, tanto hacia el mundo interior como hacia el exterior.
Sucesión de movimientos lentos, rápidos, con distintas músicas, de verbalización o de silencio, el Yoga Derviche practicado en grupo permite la emergencia de emociones verdaderas. La armonía, creada progresivamente, en base a la presencia y contacto con las sensaciones propias del momento presente, crea inevitablemente una fluidez de los gestos y emociones. Es un método de salud que aporta calma, armonía física, emocional y mental.
Esta práctica de atención permite reducir el nivel de nuestros dolores físicos y psicológicos. El Yoga Derviche (Eufonía Gestual de Samadeva) proviene de sabidurías antiguas, que integraban cuerpo, inteligencia, amor y espiritualidad. Fruto del trabajo de Ennea Tess Griffith con médicos, terapeutas, profesores de Yoga y también con los maestros de danza derviches, el Yoga Derviche es una verdadera “enseñanza” del ser en su totalidad. Muestra la forma de volverse atento a uno mismo, a los otros y al mundo que nos rodea. El practicante descubre así su modo de funcionar, para ir, si lo desea, hacia un verdadero autoconocimiento de sus mecanismos físicos, emocionales y mentales.
En cuanto a la práctica de la Eufonía Gestual, cada uno la desarrolla a su ritmo y según sus capacidades, concentrándose sobre el momento presente, aprendiendo a observar los mecanismos internos, a escuchar y aceptar, sin forzar, ni compararse o juzgarse. Estos movimientos pueden practicarse a cualquier edad, sin precisar ninguna exigencia física particular.

De acuerdo con las capacidades y morfología propias, entrar en el ritmo y la postura adecuados de los movimientos del Yoga Dervich, permite reencontrarse con el ritmo vital del cuerpo físico, reducir el cansancio, mejorar el funcionamiento de todos los sentidos y permitir a los centros energéticos del cuerpo (meridianos, chakras, nadi, lataïf…) recoger mejor las energías internas y externas para una mejor presencia, tanto hacia el mundo interior como hacia el exterior.
Sucesión de movimientos lentos, rápidos, con distintas músicas, de verbalización o de silencio, el Yoga Derviche practicado en grupo permite la emergencia de emociones verdaderas. La armonía, creada progresivamente, en base a la presencia y contacto con las sensaciones propias del momento presente, crea inevitablemente una fluidez de los gestos y emociones. Es un método de salud que aporta calma, armonía física, emocional y mental.
